El Anillo Estelar

Mientras la humanidad ha extendido sus alas para explorar el Brazo de Orión unos 1000 años luz en cada dirección, sólo la mitad de ese espacio ha sido anexionado por las naciones estelares. Dentro de esta área, llamada el Anillo Estelar, fronteras bien definidas dividen a las naciones estelares en territorios reconocidos. Más allá del Anillo Estelar está el Espacio Abierto, lleno de estrellas que han sido exploradas pero aún no han sido anexionadas por ninguna nación estelar.
El corazón del Anillo Estelar es el Viejo Espacio, la región a unos 200 años luz alrededor de Sol. Cada nación comenzó su expansión aquí y los planetas de primer mundo de Viejo Espacio representan el núcleo del territorio humano. Los planetas del Viejo Espacio están marcados por megaciudades de millas de alto que se extienden casi sin fin por la superficie. Los pobres, la clase trabajadora y los ultrarricos viven en estos planetas-ciudad. Aunque urbanizados de polo a polo, los primeros mundos presentan increíble diversidad. Algunas porciones son prístinas y hermosas, agraciadas con grandiosa arquitectura y arte público. Otras son bajas y asquerosas, abarrotadas por los desamparados y criminales. Entre medias, serpenteando por las anchas avenidas y rodeando las autopistas magnéticas, los distritos comerciales llenos de tiendas y restaurantes están pintados en la luz caleidoscópica de tablones de publicidad, holoanuncios y llamativos carteles interactivos. En la mayoría de los primeros mundos, los humanos y alienígenas viven y trabajan juntos.
Los planetas capital y mundos hogar son casi universalmente localizados en el Viejo Espacio. Estos sobrecogedores mundos escaparate son la cúspide de las naciones estelares – paradisíacos primeros mundos, limpios y hermosos. Como se suele decir, todo el mundo viene a las capitales; estos mundos son el orgullo de las naciones estelares, y con razón. Las capitales son grandiosos ejemplos de lo mejor que pueden ofrecer las naciones, y en sus edificios los negocios, política y pose diplomática de las naciones nunca terminan.
Fuera del Viejo Espacio se encuentran los planetas de segundo mundo que forman la mayoría del resto del Anillo Estelar. La mayoría son colonias que han alcanzado el segundo estado de desarrollo, y muchos tienen buenas expectativas para seguir creciendo. Unos pocos aun tienen que completar el extremadamente caro proceso de terraformación para convertirlos en habitables para la vida humana sin asistencia. Otros son planetas que nunca atraerán la población o desarrollarán los recursos para ganar el estatus de primer mundo. Debe desarrollarse al menos un continente o porción significativa de territorio para que un planeta sea clasificado como segundo mundo.
Los planetas de tercer mundo son aquellos donde la civilización aún no ha extendido su control. La mayoría de los planetas de tercer mundo son colonias establecidas o planetas sin los recursos o la importancia estratégica para merecer un desarrollo significativo. Normalmente, debe desarrollarse al menos una ciudad para clasificar un planeta como tercer mundo.
No todos los mundos del Viejo Espacio han sido urbanizados. Muchos planetas son mundos holdings sin desarrollar utilizados como reservas de vida salvaje, entornos naturales y comunidades inmaculadas. Típicamente estas utopías están habitadas por la élite humana, como los líderes políticos y acaudalados. Los demás deben obtener un visado para visitar, residir o conseguir trabajo en un holding, y las especies alienígenas suelen estar vetadas. Los holdings pueden encontrarse a todo lo largo de las naciones estelares, en el Viejo Espacio y más allá.
Con una dispersión similar por el espacio hay reservas alienígenas. Estos mundos han sido establecidos para los ciudadanos alienígenas de una nación, y mundos que pertenecían a las especies alienígenas cuando la nación les incorporó. Las condiciones de estos mundos dependen de la nación que los reclama. Algunos han sido dejados casi exactamente como los encontraron los humanos. Otros son poco más que glorificados campos prisión. Unos pocos selectos son tan hermosos y pacíficos como los holdings humanos, monumentos vivientes a las civilizaciones alienígenas.
Las divisiones más recientes del espacio son las Neutralidades Concordia, los territorios administrados por la Concordia. Estas regiones se encuentran en cada nación estelar, pero mucho más importantes son las tres Neutralidades principales: Concordia Prime, Concordia Tauro y Concordia Sagitario. Cada neutralidad es considerada terreno neutral, ya sea en el territorio de una nación estelar o en Espacio Abierto.
Los mundos colonia son las aldeas de una nación estelar, y retienen la mayoría si no todas sus condiciones ambientales originales. No han sido terraformados, industrializados o cubiertos de capas de metal y plástico. La vida puede ser dura en un mundo colonia, pero también puede ser edificante y buena. Para muchos, los mundos colonia son más reales que los sobre desarrollados primeros mundos o la perfección de bioingeniería de los holdings. Algunos incluso presentan todas las comodidades de los primeros mundos de una nación mientras están muy lejos de las abarrotadas condiciones del Viejo Espacio, haciéndolos especialmente atractivos para aquellos que ansían un poco de libertad y espacio para respirar. Los mundos colonia pueden encontrarse en cualquier región establecida en el último siglo y medio, tanto en el Anillo Estelar como a lo largo de la frontera.
Los embajadores de la Concordia prestan servicio por el espacio humano, haciendo cumplir los términos y condiciones del Tratado. Mientras muchos cubren puestos en las Neutralidades Concordia, también visitan los mundos colonia, reservas alienígenas, el Borde, Espacio Abierto y las regiones en disputa del Anillo. Dondequiera que presten servicio, fomentan las buenas relaciones y median en las diferencias de opinión.