Mundos del Brazo de Orión

Las maravillas anteriormente descritas son comunes en los primeros mundos. La clasificación de los planetas como primer, segundo o tercer mundo ha sido de uso común durante más de un siglo. En 2501 los términos describen el nivel general de civilización y tecnología del planeta. Los primeros mundos de Viejo Espacio, incluyendo las capitales estelares, son planetas-ciudades de una escala nunca imaginada, hogar de decenas de miles de millones. Los mundos del sistema Solar siguen siendo el ejemplo más extremo, habitados por más de 100 mil millones de humanos, Fraal y otros sintientes. Los sondeos actuales sitúan el número total de primeros mundos en más de 200. Casi sin excepción, los ambientes de primeros mundos sostienen con facilidad la vida humana. Son las joyas del espacio humano, valiosos y bien protegidos.
Los segundos mundos son más comunes; la humanidad ha establecido varios miles de ellos. La población media de los segundos mundos es de mil millones de sintientes o menos, y sus ambientes naturales pueden ser incómodos, o incluso incompatibles con la vida humana. Puesto que los mundos tipo Tierra orbitan menos de 1 de cada 10.000 estrellas, la mayoría de los mundos colonizados del Viejo Espacio encajan en esta categoría. Muchos de estos mundos son ricos en minerales y recursos pero demasiado alienígenas para convertirse en populares hogares de ciudadanos libres. Otros pueden ser habitables, pero aún tienen que aumentar de población. En el Borde, la mayoría de los gobiernos reconocen Bluefall, Alaundril, Lison y Galvin como segundos mundos.
Los terceros mundos incluyen cualquier asentamiento autosuficiente. Estos mundos germinales pueden depender del comercio para conseguir bienes específicos (de primeros y segundos mundos), pero a cambio proveen de recursos para pagar por este apoyo. La tecnología y ciertos bienes son escasos en comparación con mundos más desarrollados. Los terceros mundos son infrecuentes en el Viejo Espacio y se vuelven menos comunes con el paso del tiempo. En el Borde, la mayoría de los planetas y sistemas independientes entran en esta categoría.
Los mundos inhabitables no siempre permanecen inhabitables. La terraformación es extraordinariamente cara, costando trillones de concordes y años de esfuerzo incluso para las operaciones más simples. A pesar de todo muchas naciones estelares e incluso colonias y corporaciones acaudaladas están a veces dispuestas a pagar el precio. Terraformar para conseguir cambios radicales en planetología y órbita planetaria puede paralizar incluso a una nación estelar; el coste se incrementa rápidamente a esta escala. Hoy, la hazaña de terraformación más famosa es el sistema hogar del Imperio Thuldan, donde brillantes ingenieros han llevado a cinco planetas a una exuberante habitabilidad. Thuldan Prime es simultáneamente el orgullo y la cara joya de la corona del Imperio.
Las clasificaciones de primer mundo, segundo mundo y tercer mundo para describir el desarrollo de un planeta no tienen correspondencia directa con el sistema utilizado por ecologistas y plenetólogos. Para propósitos científicos, los planetas de Clase 1-3 tienen cierta relación con lo normal para Tierra; Clase 1 es muy parecido a la Tierra, Clase 3 es poco parecido. Los planetas de Clase 4 son gigantes de gas y los planetas Clase 5 son rocas sin atmósfera u otras formas extrañas.