Ciencia y Tecnología

A la era de abundancia energética que empezó en 2160 se la suele llamar la Era de la Gravedad, y ha proporcionado los milagros que prometía. La ciencia que da nombre a la era, la de la gravedad, ha afectado a todos los aspectos de la vida diaria. Las naves espaciales se deslizan entre los sistemas estelares, viajando cientos de millones de kilómetros en sólo unas pocas horas, utilizando motores de inducción de gravedad. El reactor de masa y el motor de estela que ha producido la ciencia de la gravedad ofrecen enormes cantidades de energía y una salida a las estrellas.
Una energía asequible se introdujo en los hogares de los ciudadanos y las oficinas de pequeños negocios. Aerocoches llenaban el cielo, impulsados por motores de inducción. El equipaje se vuelve ingrávido por neutralizadores de masa. Los transceptores de masa mantienen en contacto a amigos, parientes y contactos profesionales con comunicaciones instantáneas dentro del sistema solar. La Era de la Gravedad también trae la capacidad de crear imágenes holográficas al aire libre; el holo ha reemplazado al video como medio para el arte, el cine y los interfaces avanzados. La holoprogramación ha reemplazado a la televisión.
La tecnología personal mantiene a la gente en constante contacto con la sociedad. Los ordenadores de mano y el equipo de comunicación están disponibles para cualquiera. La tecnología de guanteletes está haciendo furor; placas electrónicas recubren los brazos de viejos hombres de negocios, audaces jockeys espaciales, y jóvenes pilotos de la rejilla. Los guanteletes profesionales ofrecen fácil acceso a información y guía. Los guanteletes ordenador y de conexión conceden un flujo de datos interminable desde la Rejilla.
Para contrarrestar la invasión de la privacidad de la era, aquellos que buscan soledad tienen algunas opciones simples. Los biocierres necesitan una firma bioeléctrica precisa y evitan las intrusiones indeseadas. Ondas antiscan pueden escudar a individuos, vehículos o domicilios de exámenes indeseados. Detectores de sensores revelan ojos o máquinas curiosas. Finalmente, la respuesta a las metrópolis superpobladas, infraestructuras sobrecargadas y la nerviosa sicología urbana es salir al espacio abierto donde la gente puede empezar de nuevo.