Un vistazo al mañana (I)
Un resumen completo de toda la historia de la humanidad – por no hablar de las numerosas otras especies que hemos encontrado – llevaría miles de páginas. Afortunadamente, los ciudadanos del siglo 26 empiezan su estudio de la historia con la primera misión al espacio. Todo lo demás es “Tierra pre espacial” y es demasiado antiguo para ser de interés para el joven medio del 2501.
A final del siglo 20 la humanidad dio sus primeros pasos fuera de su hogar. Máquinas de control remoto abrieron camino, seguidas por naves creadas para subir en espiral hasta la órbita. Mucho antes, objetos artificiales estaban siempre al rededor del planeta, mirando hacia abajo y trasmitiendo información a lo largo del planeta. Los primeros satélites tenían una función militar, pero pronto un halo de satélites lanzaban mensajes por todo el planeta y un hombre llamado Armstrong colocó la primera huella humana en la Luna.
La innovación tecnológica continuó avanzando a buen ritmo durante el siglo 21. Lentamente, drones semiautomáticos y sondas dejaron la Tierra para viajar a través del sistema solar, explorando y catalogando los planetas cercanos. En 2032, el mundo estaba interconectado electrónicamente con la primera Rejilla, un avance de las primeras redes electrónicas. La Rejilla permitió un almacenamiento de datos casi ilimitado, ambientes virtuales interactivos casi vivos y comunicaciones visuales en tiempo real. Según los ordenadores se volvían más personales y portátiles, el uso del papel declinó por primera vez.
Como predijeron los agoreros de la época, el crecimiento tecnológico aumentó el poder de las corporaciones internacionales y de los cárteles financieros anónimos. La independencia y poder de las corporaciones crecieron. Por entonces, ninguna podía representar una amenaza para una potencia mundial, pero los países menos poderosos no eran tan inmunes. Microtel, la más grande las corporaciones de la Tierra, comenzó un programa de ayuda financiera en Sur América que se convirtió en el clásico ejemplo de manipulación nacional. De forma menos obstruccionista, otras corporaciones, tales como el contratista militar y suministrador de armas Conglomerado Ontis Ordnance, manipulaban naciones a través de medios más sutiles. Luchando por sobrevivir, corporaciones más pequeñas e independientes crearon formidables consorcios y gremios por su cuenta.
El colapso de los rígidos gobiernos comunistas al final del siglo 20 y principios del 21 dio una nueva oportunidad para la paz. Era el momento de ofrecer una mano de ayuda a las naciones menos desarrolladas. Por supuesto, algunos podrían llamar a este desarrollo económico explotación, destrucción del medio ambiente o un ataque contra las culturas nativas. Pero era una oportunidad para resolver viejos problemas y conflictos regionales. Sin embargo, pequeños conflictos localizados siguieron siendo comunes. El nacionalismo competía con los intereses económicos, y nuevas naciones se formaban de las cenizas de sus estados madres. Afortunadamente, los gobiernos viejos y nuevos evitaron la tentación de crear masivos arsenales de armas nucleares.
El siglo 21 trajo el primer paso hacia el reconocimiento público de la psiónica humana. Historias de extraños poderes para manipular la materia y el pensamiento que habían sido parte de las legendas y la superstición durante años: fantasmas, cambiaformas y poderes mágicos eran vistos como simples cuentos irracionales de una época más primitiva. Pero llevaban una pequeña semilla de verdad. Durante años, aquellos que creían fueron ridiculizados, ignorados y luego escuchados con escepticismo. Más y más casos eran documentados, pero las causas tras las historias seguían poco claras. ¿Eran estos casos el resultado de un cambio en la naturaleza humana o el resultado de una observación más cuidadosa? A pesar de la razón, la marea de evidencias lentamente se hacía innegable. Incluso cuando los poderes psi fueron reconocidos, la fracción de la población con estos talentos permaneció pequeña.
Mientas la misma naturaleza humana estaba cambiando, ciertos principios económicos seguían siendo los mismos. Muchas naciones llegaron a una unión económica por propio interés, primero el Occidente industrializado y después más allá. Según pasaba el tiempo, las naciones que se unían por razones comerciales pasaron a unir diplomacias y crear legislaciones como una. Las alianzas políticas dieron lugar a la consolidación y la unión política definitiva. Las naciones mundiales se consolidaron en seis poderosas uniones: los Estados Americanos, la Unión Europea, la Federación Asiática, el Protectorado Microtel, el Bloque Pacífico y la Liga Indo-Africana. Una era de gobierno mundial había empezado.
Era el momento de que la las nuevas potencias encontraran nuevas formas de hacer la guerra. De hecho, la industrialización y la Era de la Información presentaban una amenaza significativa para la paz. Cuantas más naciones se unían a las filas de las primeras potencias mundiales, el conflicto surgía por los derechos de pesca, reformas religiosas y el cada vez más nominal liderazgo de las Naciones Unidas. La motivación tras la mayoría de los conflictos del siglo 21 era simple: recursos limitados. Las plantas de energía de combustibles fósiles eran la principal fuente de energía según se industrializaba el planeta. A pesar de los mejores esfuerzos de muchos para instaurar las energías renovables eólica, solar o geotérmica, los recursos desaparecían a un ritmo alarmante. Los gobiernos se colapsaban mientras las reservas se agotaban. Las estimaciones situaban a la población mundial en más de 20 mil millones para el 2050. Los automóviles y las aeronaves personales se volvieron comunes en la mayoría de los hogares. La industrialización mundial llevó a la mayoría de la gente a buscar un hogar en los suburbios, coches modernos y una amplia variedad de lujos. Los combates militares dieron paso a las guerras económicas sobre suelos comerciales y mercados. El espionaje industrial se volvió una práctica habitual. El primer conflicto por los derechos de petróleo y agua dio lugar a la creencia generalizada de que una nueva guerra mundial era inevitable.
La guerra nunca se materializó. En lugar de ello, el desarrollo de un generador de fusión eficiente en 2047 inició la Era de la Fusión. La carrera por una fusión nuclear exitosa tenía ya casi 70 años cuando dos equipos de científicos anunciaron de forma casi simultánea la proeza tecnológica. El reactor Spenner-Mindara, el primer modelo que se dio a conocer, era producto de un instituto científico independiente de la Unión Europea y un proyecto de investigación del gobierno de la Federación Asiática. Rechazando las demandas de los gobiernos por mantener el secreto, el Instituto Spenner puso su descubrimiento a disposición de la comunidad científica y de la Rejilla el 11 de Noviembre. En un año, docenas de generadores ya estaban dando energía al mundo.